Aprovecho que no tengo algo sustancioso que hacer, para hablar de los usos y costumbres de las personas que viven alrededor de mi casa; lo cual es un enunciado muy pinche largo para decir “hablare de mis vecinos porque quiero y se me da la gana”
Para la humanidad por BlogStar de PacoTillaReconozco que alguna vez, dedique uno que otro post de mi petateado blog para hablar de mis molestos vecinos, lo se… se que uno no debe ocupar su vida en causas perdidas, léase: espiando a los pobres vecinos. Pero a poco a veces no resulta medio entretenido?.
Aquí viene la parte de los ejemplos:
Podría hablar de nuevo del saxofonista que fue mi vecino por corto tiempo. Ese, ese quien si ustedes fueron mis lectores de antaño, recordaran, que era bien pacheco y decía que había viajado por todo el mundo tocando jazz y al parecer tenia una fijación por terminar cada una de sus frases como “y así es la vida cuando uno vive su pasión amiga”. Pero pss seria redundar, mejor les contaré que pasó con él. Un buen día regrese y sopas! que la casa donde vivía pss ya se estaba rentando y por algunos meses me preocupe y me pregunte, si al fin lo habían madreado los de la pandillita de maras que viven acá en la vecindad que queda abajito de mi casa (que no es su casa, porque mi casa nomas es mía y si fuera su casa pss al menos pagarían la renta no? no? no!!!??) pero nop, después de un par de meses de no escuchar su saxofón y sus jornadas diarias de 12 hrs de jazz… la ñora de la tienda dijo que el saxofonista había encontrado el amor en los brazos (y demás partes voluptuosas) de la doña de acá del 297, y que ahora vivía con ella, ahí en su casa… y que se la pasaban poniéndole todo el día… el ritmo al saxofón, pero no al de viento, sino a otro y quiso explicarme pero le dije que mejor no me dijera (por salud mental).
Hasta ahí vamos bien… si… bien, porque no es que me la pase yo espiando a mis vecinos. No, aunque no lo crean, no soy como mi vecina, la sra que viene a decirme que mi perra se sube a mi a azotea para dejarle regalitos en su techo (o sea, por donde!!! si está todo cerrado con candado 24-7??). No… no… no… yo solo sufro por las malas vibras de las personas que rodean mi casa, como mis vecinos de enfrente, que todos los domingos se despiertan a las 6 de la mañana (hora en la que me vengo quedando dormida) y salen a la calle dando gritos estilo “andaleeeeee rapidooooo pinche escuincle cabrooooon!!! que se nos hace tarde para ir a misaaaaaaaaaaaaaaaa!!!” seguidos de una estruendosa tunda que le ponen a cualquiera de los mocosos que no hubiera estado listo cuando se le dijo, amenizado por los copiosos berridos del susodicho, si… oh si… todo bajo la ventana de MI cuarto!!.
Entiéndase que, este tipo de inconvenientes pueden resolverse fácilmente: mudándose uno de casa. Pero a ver… que pasa cuando la casa de uno es propia?? eh?? (como en el caso de la casa de mis señores progenitores) pa donde se va uno?? como en esos casos, que se hace??. Si, así es… lo anterior era solo un preámbulo para hablar de las extrañas personalidades que tenemos como vecinos mis padres y por ende, a veces yo, cuando voy.
Caso 1.- Al otro lado de mi casa la vecina tiene una seria obsesión por construir a mitad de la noche. No bromeo, mi hermano y yo teníamos la teoría de que era una especie de bruja-vampira-mujer lobo transilvana y que lo que hace todas las noches es llenar cajas con arena porque algún día, no muy lejano, viajará a otro continente con el afán de encontrar al amor de su vida que perdió tras un ataque bárbaro.
Caso 2.- Los vecinos que viven tras mi casa (por la parte posterior pues) al parecer tienen cierta simpatía por aquello de la esclavitud de siglos atrás, oh si… de alguna manera se las ingenian por conseguir niños desamparados que asilan en su casa con el propósito de destinarlos a hacer todo tipo de labores domesticas sin pago alguno. Una vez uno de los niños brincó la barda hacia mi casa y gritaba algo así como “por favor… matenmeeeee!!”.
Caso 3.- Mis vecinos de enfrente creo que también son vampiros, pero vampiros secuestradores-narcotraficantes-piratas, porque llegan de madrugada en coches con los vidrios totalmente polarizados y a veces, una que otra vez, se escucha que taladran algo (no se que) a mitad de la noche. Nótese como nunca los hemos visto entrar o salir de día de su casa… y cuando llegan de noche, usan lentes oscuros… raro… bien pinche raro…
Caso 4.- y esto si da un chingo de miedo… mas miedo que los entes fantásticos anteriormente mencionados. La vecina del otro lado, lava su ropa todos los sábados… si… todos los sábados… lo mas pinche atemorizante es… que básicamente lo hace escuchando a todo volumen el mismo pinche disco de Rocío Durcal desde que tengo uso de razón… tun tun tun!!!!. Saben lo raro que es despertarse toda desorientada el sábado por la mañana, pensando que aun tienes 8 años y que debes ir a la doctrina???. Si… lo se… porque eso de que a la misma hora todos las semanas te despiertes escuchando esta canción, seguida por las campanadas de la iglesia que llama a los niños al catecismo… aparte de no tener precio, no tiene nombre y aparte de no tener nombre tampoco tiene madre.
Desperté con un pinche miedo hoy… (y todos los sábados anteriores) que (de nuevo) me dio miedo prender la televisión para no encontrarme que estaban pasando ese pinche programa de concursos que me chutaba caaaaaada sábado durante ese espacio de tiempo que denominé niñez. Por si fuera poco… mi señora madre como que le da gusto pues tener hijos en casa edá… y ha dado en gritarme de nuevo con esa manía suya del despertador. Si… conocen a esas mamás relojes que no pueden evitar decir mal la hora para que uno se levante corriendo y se caiga de bruces al suelo tratando de ponerse los pantalones, porque crees que ya es irremediablemente tarde?. Oh si… no hay nada como el alarmante grito de una madre tipo “a que horas te vas a levantaaaaaarrrrrr!!! son las 9 y 5 de la mañana!!!!” (y uno ve el reloj y faltan 5 para las 9). Eso no es lo peor, saben que es lo peor?? tener una muy buena memoria así como la mía y recordar el menú que preparaba la señora madre todos los sábados cuando eras niña: huevos fritos y tocino, jugo de naranja, vaso de leche y pan tostado… si… si… lo mismo que me hace desayunar cada sábado desde que pseudo voy a mi casa… o_0 wtf!!!!???
Por suerte, mi inmenso espejo de cuerpo entero me ayuda a darme cuenta que ya no soy una escuincla de 9 años… y es que, si una se va a ver encuerada, mejor que sea de cuerpo entero no?.
No, no es cierto, no me encuero frente al espejo… bueno, no todo el tiempo…
Ya pues! quédense viendo el Clip de Nubeluz y olviden todo lo que dije ahí arribita… vamos shu!! shu!!!

